Hacia la autosostenibilidad energética en Colombia

CENTRALDEENERGIALas edificaciones con ‘sello verde’ buscan la forma de disminuir el consumo de energía y aprovechar los recursos que tienen para abastecerse de manera autónoma. Aquí, dos ejemplos nacionales.

En Colombia comienza a levantarse una nueva generación de ‘edificios inteligentes’. Ya no se trata simplemente de sistemas tecnológicos que ayuden en la seguridad y en administración de accesos, puertas y luces, sino que además sean amigables con el planeta, autosostenibles y con un foco claro: proteger el medio ambiente y reducir drásticamente el consumo de energía.

<TB>La innovación en la construcción quiere optimizar el uso de la electricidad al máximo; al mismo tiempo busca fuentes propias para los sistemas, reciclan y reutilizan las aguas para también aprovechar al máximo su uso y tratar, como un verdadero tesoro, uno de los recursos que ya escasea en muchas partes del mundo.

 <TB>La idea de las entidades del sector y ahora de las empresas, en general, es proteger los bienes naturales y que esos ejemplos impacten a las personas para que lleven esa cultura a sus hogares.

 <TB>Uno de esos modelos amigables con el planeta está al frente del aeropuerto de Medellín, ciudad que acaba de ganar el Premio Mundial a la Innovación.

A simple vista, Tronex Industrial, como se llama la compañía, parece un inmueble más de un piso, que reúne a cerca de 200 trabajadores, solo que en la parte de los laboratorios realizó un proceso que impactó a toda la compañía y que comenzó una revolución energética, algo que tiene mayor importancia en su caso, al ser esta una industria que ofrece soluciones en generación, almacenamiento y calidad de energía. El plan representaba todo un desafío desde el comienzo.

“Nosotros ‘tropicalizamos’ las normas europeas que se utilizan para obtener las certificaciones internacionales. Ellos proponen todo el edificio, pero vimos que era más viable trabajarlo así, por partes, y logramos reducir nuestros consumos de energía en un 70 por ciento.

“Usamos baterías que estaban a punto de ser desechadas y utilizamos cuanto pequeño recurso de agua para recuperarla y convertirla en energía”, explica Jaime Moreno, gerente de Tronex Industrial.

Las aguas que se usan en refrigeración se llevaron a unos tanques. Luego, desde allí a una rueda peltón para producir 180 vatios; y a las baterías que entregan los clientes, porque ya no sirven y están a punto de irse para la basura, se les saca el máximo provecho: algunas se recargaron para, por medio de 16 paneles solares, generar 220 vatios, en promedio. Al final con todos los recursos gestan 3.500 vatios, que representan el 70 por ciento de la energía que consume la empresa.

En esta tarea, con mucho ingenio, pusieron en práctica un sistema de bombeo acuafónico. Colocaron en un estanque peces y con su excremento abonan los cultivos, gracias a que el agua está recirculando todo el tiempo.

Así, mientras producen energía, aprovechan la recirculación del agua para regar tierras con productos alimenticios, una idea que sin duda será copia en otras partes del mundo.

Los primeros kilovatios fueron para los alumbrados de los parqueaderos y después se llegó al área de los laboratorios, donde estaban los más altos consumos, y así se impactó a toda la compañía. Por eso, el viernes pasado, esta compañía fue certificada bajo la norma 50001.

Mayor eficiencia

Por ese mismo camino, en Bogotá, también por la vía que conduce al Aeropuerto El Dorado, se encuentra Teleperformance, una empresa del sector del outsourcing y contac center, que hace poco recibió el Premio Frost & Sullivan 2012 a la Excelencia Ecológica en América Latina, un reconocimiento a los esfuerzos que buscan soluciones frente al cambio climático.

Allí usan sistemas de ahorro de energía en iluminación; unidades de aire acondicionado de tecnología de punta e iluminación natural. Así economizan el 28 por ciento de la energía en sus edificios. Con el uso de inodoros de bajo consumo y grifos eficientes, junto con la recirculación y tratamiento de las aguas lluvias y residuales, bajan el 45 por ciento el costo de acueducto.

“El edificio incorpora un conjunto vigoroso de estrategias ecológicas, incluyendo techos verdes, iluminación eficiente en energía, sistemas de ventilación natural, instalaciones de reciclaje, aprovechamiento de las aguas lluvias, fachadas que optimizan la luz natural y diseños con aislamiento térmico y acústico”, dice Gabriel Toscana, asesor Global Senior en Sostenibilidad de Teleperformance.

Fuente:
PORTAFOLIO
http://www.portafolio.co/economia/la-autosostenibilidad-energetica-colombia